Nuestra Historia
Orquesta Sinfónica de Puerto
Rico
Nuestra
Sinfónica comenzó a germinar en 1956, cuando el
maestro catalán Pablo Casals aceptó la
invitación del gobierno para establecerse en
Puerto Rico, donde nació y creció su madre, la
mayagüezana Pilar Defilló. El concierto
inaugural se celebró en 1958 en Mayagüez,
dirigido por Casals. Como solista se presentó
José (Pepito) Figueroa, violinista nuestro que
ya había triunfado en Europa y Estados Unidos y
quien, desde entonces hasta 1990, fue concertino
de la Sinfónica.

Hoy la
Sinfónica reúne a músicos de trayectoria
establecida y excelentes músicos jóvenes,
activos también en el ambiente internacional. Su
relevancia en la vida musical del país se palpa
en su serie anual de abonos, sus conciertos
educativos, “pops” y de alcance comunitario y su
colaboración con el Festival Casals, el Festival
Interamericano de las Artes y las compañías de
ópera y ballet. Asimismo, ha sido la orquesta de
Operalia, la competencia de canto fundada por
Plácido Domingo, y ha dejado su huella con
exitosas presentaciones en el Caribe vecino,
Centroamérica, Estados Unidos y España.
La
Sinfónica de Puerto Rico celebra orgullosa ya su
53ro año de existencia. En 2008, cuando celebró
su cincuentenario, también inauguró con ilusión
la Sala Sinfónica Pablo Casals, espacio idóneo
para su desempeño, construido como parte del
complejo cultural integrado por el Centro de
Bellas Artes Luis A. Ferré y el Distrito
Cultural de Santurce.
Nuestros Objetivos
- Nosotros perseguimos los siguientes objetivos:
- a. Fomentar la creación de un ambiente artístico adecuado para el estímulo y desarrollo profesional del talento musical puertorriqueño.
- b. Desarrollar en la ciudadanía, mediante programas educativos, el cultivo del aprecio a la música sinfónica de los diferentes períodos hasta la época contemporánea.
- c. Proveer oportunidades a jóvenes instrumentistas egresados del Conservatorio de Música y otras instituciones educativas en el campo musical de formar parte de nuestra Orquesta Sinfónica.
- d. Estimular los valores del país, proveyendo oportunidades de exposición a solistas y a compositores puertorriqueños a que estrenen sus obras.
- e. Propiciar el disfrute de la música sinfónica en el más alto marco profesional al público.
- f. Ofrecer conciertos gratuitos a diversas comunidades.
- g. Colaborar con organizaciones culturales, educativas, cívicas gubernamentales y privadas en el proceso de educar un público con un sentido más crítico en la apreciación del repertorio sinfónico.